Qué significará el Apple Watch en el mercado corporativo de los wearables

applewatch_iecisaBLOGLuis Sotillos, Business Development Manager – Mobility & Social Business de Digital Business & Innovation en Informática El Corte Inglés.

La reciente presentación del Apple Watch ha supuesto, como en otras ocasiones en las que está involucrado un producto de Apple, mucho ruido mediático y una inmediata repercusión en las ventas de la empresa californiana. Se estima, según las fuentes más conservadoras, en 20 millones de unidades las que pueden llegar a ser vendidas en el año 2015, logrando posicionar de esta forma al Apple Watch como líder del mercado de los denominados smartwatches (relojes inteligentes), dispositivos móviles que se engloban en el concepto más amplio de wearable (para llevar puesto).

No desvelamos nada nuevo si llamamos la atención sobre alguna de las características funcionales del reloj inteligente: esclavo de un iPhone 5 o superior, permite monitorizar la salud de su propietario, realizar pagos mediante NFC (mediante Apple Pay, aún no en España), dictar y enviar mensajes, realizar llamadas con altavoz, escuchar música con unos auriculares inalámbricos, obtener notificaciones provenientes del teléfono mediante ligeras vibraciones en la muñeca (feedback háptico), obtener respuestas de Siri (el asistente virtual), y ejecutar apps que es posible descargar de la tienda de aplicaciones. Y también da la hora.

Bien, entonces, ¿qué tiene de especial el Apple Watch frente a otros smartwatches de otros fabricantes como Samsung, LG y Motorola? La respuesta no habría que buscarla en su funcionalidad, muy similar entre unos y otros, sino en la repercusión que se espera tendrá para el conjunto del mercado de los wearables: una cabeza de puente quizá mayor que otras anteriores para el desembarco de este tipo de dispositivos en el público general y, por tanto, la posibilidad real para las empresas de desarrollar aplicaciones específicamente orientadas a su consumo “en la muñeca”.

Es aquí donde debemos poner el foco de nuestro análisis: hasta qué punto y de qué manera son las empresas capaces de diseñar nuevas propuestas para sus clientes que pasen por la adopción de estos relojes inteligentes que proporcionen alguna clase de retorno real. Veamos algunos ejemplos hasta la fecha, tratemos de extraer los posibles beneficios de hacerlo y, finalmente, proporcionemos alguna orientación sobre la mejor formar de seguir este posible camino de innovación.

Recientes anuncios de apps de empresa para ser consumidas en un smartwatch

CaixaBank ha presentado recientemente su primera app para Apple Watch, que consiste sencillamente en un buscador de oficinas y cajeros con la que los clientes pueden ver desde su smartwatch la ubicación exacta de las oficinas y cajeros más cercanos, con los datos de la oficina y el detalle de los servicios que ofrece, así como las características de accesibilidad, el horario o el teléfono de contacto.

Por su parte compañías de transporte aéreo como Air Europa, Air France, easyJet, Emirates, Iberia, Singapore Airlines y Vueling también acaban de presentar sendas aplicaciones para Apple Watch (u otros smartwatches). ¿Cuál es su funcionalidad? Desde recordar al pasajero que debe facturar y facilitarle información práctica para ello, hasta almacenar el billete en formato Passbook, pasando por otras de carácter informativo como conocer en tiempo real la puntualidad del vuelo o identificar la posición del pasajero y utilizar la opción de adelantar su vuelo una vez llegue al aeropuerto.

En otros sectores como el hotelero, la cadena Starwood permite al cliente abrir su habitación del hotel con el smartwatch. Y tan sólo descargando una pequeña app.

Beneficios para las empresas que están adoptando una estrategia de servicio en relojes inteligentes (no sólo Apple Watch, por supuesto)

En un artículo anterior mencionaba los “posibles usos de dispositivos wearables en la organización”. En cuanto a las empresas que se están posicionando rápidamente en las tiendas de aplicaciones para smartwatches podemos destacar, en primer lugar, el hecho de que pueden recibir un reconocible retorno en su visibilidad en medios, así como en la identificación de sus marcas con atributos relacionados con la innovación y la mejora continua del servicio a sus clientes.

Pero también es cierto que estos mismos impactos se consiguen quizá en segmentos de clientes muy interesantes, por el hecho de tratarse de early adopters que a su vez influenciarán en otras personas de sus entornos familiares y profesionales.

Y por último, pero quizá como beneficio más importante, permite a las empresas repensar sus servicios “primero en digital”: en lugar de tratar de trasladar simplemente servicios que ya existían a un dispositivo más, las dimensiones reducidas del smartwatch y sus funcionalidades específicas (como la retroalimentación háptica, por citar sólo una) pueden permitir diseñar nuevos servicios no conocidos antes por el consumidor o el ciudadano.

Guía para navegantes

Examinados los posibles beneficios, repasemos brevemente las dificultades. Derivado directamente de la posibilidad de crear nuevos servicios para nuestros clientes, indicamos el peligro de no sólo no innovar, sino tratar simplemente de replicar funcionalidades que ya están en el smartphone del cliente y que por tanto van a ser rechazadas por duplicidad o falta de utilidad real.

Por otra parte, habrá de tenerse en cuenta que por el momento las aplicaciones que una empresa puede ofrecer en el Apple Watch no son realmente nativas, sino que ejecutan extensiones de las aplicaciones residentes en el smartphone del que son esclavos, aunque es cierto que se espera que  esto pueda cambiar a finales de este año 2015.

Y por último, nadie duda que una nueva clase de dispositivo móvil wearable empleado por nuestro público objetivo introduce más complejidad en el panorama de gestión de las apps para la organización, por lo que cada vez más se hace aconsejable contar con plataformas de movilidad empresarial (MEAPs o Mobile Enterprise Application Platforms) que permitan gestionar esa complejidad creciente por la diversidad de sistemas operativos, dispositivos, aplicaciones y destinatarios de las mismas a las que nos enfrentamos en el día a día de nuestras operaciones en movilidad.


Luis Sotillos mantiene la revista “Movilidad” en Flipboard con más de 80 entradas.

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